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domingo, 15 de mayo de 2016

El reto del Promesas

Osasuna Promesas es nuevo campeón de la Tercera División Navarra. Por ello, está a dos encuentros de poder regresar a Segunda B. Creo que esta situación debe plantear un posible debate ¿Qué hacer con el filial en un hipotético ascenso a la categoría de bronce?
Antes de nada, creo que es importante reseñar que el paso por la Tercera no está siendo el desastre que podía parecer algunos años atrás cuando ya se veía que el descenso era muy probable y el equipo sufría en Segunda B para mantenerse. Han aparecido en el primer equipo bastantes más jugadores de lo que lo habían hecho anteriormente. Eso sí, esa estadística no sería justo achacarla a la categoría donde estaba el filial, sino a las necesidades y urgencias de la tesorería del club y el descenso del primer equipo. Y también a las decisiones de los entrenadores, claro.
Sea como sea, y sin la necesidad perentoria del ascenso del equipo de Mateo, creo que es importante que se instale la duda en Tajonar sobre cómo ha de ser el modelo del filial en Segunda B. Las últimas temporadas en esta categoría ya enseñaron el camino de lo que no hay que hacer, con alguna excepción como Andrés Fernández o Loé. La economía rojilla y las escasas apariciones de jugadores del filial en el primer equipo nos muestran que esa manera de hacer las cosas no fue acertada.
Habrá que mirar hacia los despachos de Tajonar y el Sadar para dar respuesta a esta decisión si se da el caso de que el filial asciende. Y lo digo porque el cambio y la regeneración del club deberá pasar también por el estandarte de Tajonar, por el equipo que es la punta del iceberg de la cantera. Una decisión como ésta será estratégica para el funcionamiento del club en el futuro.
Debates aparte, me alegro mucho de que a Mateo le vayan bien las cosas y que se le haya vuelto a integrar en el esquema de Tajonar. Su paso por el primer equipo la pasada temporada no debe pasarle factura y cambiar su trayectoria como entrenador de futuro para el club. Tanto él como Urban y Martín se metieron en un fregado muy gordo. Mateo y Urban salieron trasquilados, pero creo que las puertas del primer equipo no se les deben cerrar de cara al futuro y merecen la oportunidad de disfrutar del banquillo de Osasuna en el largo plazo.
Una cosa más. Miremos dos años atrás, con la situación más dura de Osasuna, con quiebra técnica económica y el club al borde real de desaparición en dos ocasiones, un caso judicial de dimensiones estructurales en el club, descensos de filial y primer equipo, problemas para encontrar una directiva que se hiciera cargo del club... Si apenas dos años después de todo esto, Osasuna vuelve a Primera, el filial a Segunda B, tenemos más socios que hace tiempo y más ilusionados, Tajonar instalado en el primer equipo con jugadores de casa protagonistas, una asamblea real de compromisarios y no de representados y una dura lección aprendida. Entonces sí que se habrá demostrado que esta institución es de otra pasta y que acabar con ella será casi imposible.

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