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Tras 20 años trabajando diariamente la información rojilla, ahora soy socio y escribo con la camiseta puesta y la bufanda al cuello

jueves, 3 de julio de 2014

Al rescate de la deuda

Va a tener razón, aunque sea en una cosa, Archanco. Cuando entró de presidente, y con una falta de oportunidad muy clara (ha pagado sus consecuencias el club), declaró que "los políticos nos tratan como gilipollas". Realmente, a veces, alguno de ellos, realmente se piensan que lo somos. En el día de hoy, el Gobierno de Navarra anuncia que no va a ahogar a Osasuna y que no embarga los ingresos. Lo ha anunciado la presidenta esta mañana como "una buena noticia para Osasuna", dando a entender que el ejecutivo aliviaba la dura situación del club y salía al rescate.

Y eso es mentir. Posteriormente, la consejera ha sido sincera y ha dicho que esta decisión es buena para Hacienda. Buena no, diría yo que de cajón, era la única salida. Lo que no han dicho ninguna de las dos es que se ha llegado a esta situación por una gestión lamentable a medias entre el club y el propio Gobierno. Aplazar pagos, echar tierra al problema, meterlo debajo de la alfombra y no darle solución ha sido el error de Izco (y es su responsabilidad). No exigir ese pago en el momento, dejar crecer la bola y autogenerarse un problema de más de 40 millones de euros es responsabilidad única de los gestores del gobierno (Sanz,
Miranda...)

Al final, ha sido el juego del globo. Se va hinchando y pasa de mano en mano, pierde al que le explota. Y los derrotados han sido Archanco, Barcina y Goicoechea. Bueno, eso parece, porque los derrotados son Osasuna y los contribuyentes navarros. La realidad es que el club está en segunda, regido por una gestora, sin entrenador, con toda una plantilla denunciante, sin director deportivo y unas deudas agobiantes. La realidad es que a las arcas navarras les faltan más de 40 millones de euros que tanta falta hacen para tantas cosas.

Luego viene lo de la famosa frase de "Osasuna deberá cumplir con la ley, es un contribuyente más". Ese tópico de la política navarra que ha sido usado por izquierda, derecha, foralistas y abertzales. Y tiene miga. Que el gobierno diga que Osasuna tiene que cumplir la ley es tan obvio que demuestra que han permitido durante tiempo que no la cumpliera. Al principio, esa frase daba que pensar, pero ahora ya sabemos que eso era una realidad.

Y luego viene lo de que Osasuna ha de ser tratado como cualquier otro contribuyente. Tremenda chorrada y principio del error. Todos merecemos ser tratados con ajuste a la ley y que se nos atienda correctamente. Pero a partir de ahí, este club, que ha generado en impuestos en los últimos años unos 12 millones de euros anuales, tiene que tener una estrategia singular por parte de Hacienda. Si descuidas a este contribuyente y no tienes un plan para él, te puede pasar lo que ha pasado. Declara sus impuestos, no los paga, miras para otro lado, no cierras el problema y... BUM!! Te explota el problema en la cara. Porque si yo debo mil euros a Hacienda, tengo yo un problema, pero si Osasuna debe más de 40 millones de euros, el problema también es del gobierno.

Lo de hoy es solo un paso necesario para intentar cobrar algo de esa deuda, que probablemente no va a poder ser devuelta en un plazo ni medio ni largo, sino que nuestros nietos puede que vean esa deuda saldada. Un club que ahora va a tener, como mucho, 8 millones de euros de ingresos, no puede devolver mucha deuda y seguir viviendo. Esa es la triste realidad. La viabilidad de la que se habla marca unos plazos en el tiempo larguísimos, no puede ser de otra manera, porque si no, el club cierra y la deuda se va al traste.

Si Hacienda hubiera tenido un plan para Osasuna desde hace tiempo, esto no pasa. A nadie se le debe escapar que este club es un contribuyente especial. Pocas empresas mueven el dinero que ha movido Osasuna en catorce años en primera, pocas permiten generar negocio a tantas empresas como Osasuna en primera. Ya han saltado las voces habituales de que ahora se ayuda a un club para pagar a jugadores que ganan mucho dinero. Eso es confundirse y no ver la realidad. Volkswagen, Universidad de Navarra y entidades similares tienen una estrategia singular por parte Hacienda, y es normal. Si hubiera habido un plan con Osasuna y no miradas hacia otro lado, otro gallo le cantaría al club y a Hacienda.

El patrocinio de Reyno de Navarra para el estadio fue un intento de pensar en cómo atajar un problema que se venía encima, pero se quedó en nada y luego los expedientes fueron llenando el globo de la deuda hasta que ha explotado. Lo que no puede ser es que nadie nos quiera vender es que el gobierno salva ahora a Osasuna. Hacienda sólo intenta salvar la deuda (o lo que pueda sacar de ella), que es lo que tenía que haber hecho hace tiempo.

Y no hay que olvidarse de la oposición política en Navarra. Al gobierno le ha faltado capacidad para afrontar este problema desde hace tiempo y tomar una decisión sobre Osasuna, pero la tibieza de algunos que no se mojan ni debajo del agua y el morro de otros que actúan de manera tan diferente en Euskadi como predican aquí, tiene delito. Los gestores previos a este gobierno son los máximos responsables (como los gestores del club), pero algunos partidos del Parlamento también tienen mucho delito.

Ahora viene el futuro. Se ha salvado la situación de la única manera que se podía, pero hay que mirar hacia adelante y la realidad es que este club generará (parece que durante un buen tiempo) muy pocos ingresos y tiene más de 40 millones de euros por pagar. Hay que poner un plan en funcionamiento y contarle a la gente las cosas como son. Y no quiero ponerme en lo peor, porque estando a fecha de hoy sin entrenador, director deportivo y media plantilla queriendo huir, la Segunda B no es un futuro que debamos descartar del todo.

Para cerrar, si alguno de los que ha llevado esta situación, si se ve con ganas, podría dar un paso adelante y asumir responsabilidades. Se me ocurre. Pero no me lo creo.