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Tras 20 años trabajando diariamente la información rojilla, ahora soy socio y escribo con la camiseta puesta y la bufanda al cuello

lunes, 8 de octubre de 2012

Con la frente marchita

Me encantan muchas letras de Sabina y tiene frases que valen para muchas situaciones. Me quedo con un tango que tiene dedicado a la Plaza de Mayo, muy triste, en el que canta que "no hay nada peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". Y eso le pasa a Osasuna. Se han montado argumentos de mentiras piadosas y eso hace que se añoren cosas que no han sucedido.
Jugamos bien con el Barcelona (y perdimos, añado yo) y eso ha servido para justificar unas cuantas derrotas diciendo que el equipo está bien y que irá hacia adelante. Añoraban un equipo que sólo sucedió durante 90 minutos, mientras que la realidad habla de otro que vagaba por Balaidos, Riazor o la Romareda. Y añorando aquel equipo, en cinco jornadas, un punto.
La victoria, la goleada para más exactitud, contra el Levante también puso una máscara a la faz real del equipo. La primera hora fue muy mala (también del Levante) y hubo pitos justificados por la pobre imagen de los rojillos. Pero se ganó y con cuatro goles. Y esta semana previa al partido de Bilbao ya se añoraba a ese Osasuna que goleó a los valencianos.
Otra añoranza de lo que nunca sucedió. La victoria fue justa, pero la goleada irreal. Por ello, los argumentos en sala de prensa durante la previa a la visita al Botxo volvían a recordar al tango triste de Sabina. Y así terminó la canción, con derrota y decepción. Y con la sensación de que el equipo está para pocas cosas. Frágil, como hasta ahora atrás, y con muy poco remate arriba (los palos fueron a balón parado).
Hagamos una cosa. Que las mentiras piadosas de la sala de prensa no calen en nadie porque no hacen bien de cara al fin de semana. De Mendilibar (del gobierno) hablaremos la semana que viene.