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Tras 20 años trabajando diariamente la información rojilla, ahora soy socio y escribo con la camiseta puesta y la bufanda al cuello

martes, 18 de octubre de 2011

La hora de la verdad

Pasando por alto las desafortunadas declaraciones de Mendilibar en la previa del Athletic y su espontánea y rápida disculpa (para mí incompleta por su inoportuna mención el mejor sponsor de Osasuna, el Gobierno de Navarra y quienes pagamos impuestos), creo que es más útil mirar al césped. Y ahí también se acumulan los problemas para Mendilibar y de qué manera.
Es la hora de la verdad. Sin haber llegado al primer tercio de temporada, ya estamos a tiro del descenso. Nos ha durado poco la alegría y la ilusión, y ya miramos al calendario con cierto respeto (cabe decir miedo incluso). Los tres próximos partidos son definitorios para Osasuna. Zaragoza, Getafe y Levante (luego habrá que ir al Bernabeu). En esos tres partidos, los rojillos pueden cavar la tumba del sufrimiento a largo plazo.
En otro momento, con otra situación, los empates pueden ser útiles, pero este equipo necesita sumar de tres en tres como el comer. Si no, los nervios, la presión y el desasosiego de una afición cansada de sufrir llegarán a poseer malvadamente el Reyno. Ah, no, que ya no es Reyno, que es Sadar. A mí, de pensarlo, ya me da pereza.
Sin embargo, no suena a misión imposible ganar a Zaragoza y Levante en casa y poder sacar algo de la visita al Coliseo. Está en la mano del equipo. Si no se sacan estos tres partidos adelante ¿Se va a ganar en Madrid, en el Bernabeu? La experiencia dice que las posibilidades no son muchas, así que el reto ya está aquí. Cada vez valen menos las excusas y el equipo ha de empezar a jugar de otra manera para acercarse a los puntos que necesita para huir de otra temporada como las anteriores.

sábado, 1 de octubre de 2011

Mendilibar la pone, Mendilibar la quita

El partido contra el Mallorca un encuentro de cero a cero, pero con cuatro goles. Ninguno de los dos equipos ha hecho fútbol y sólo los visitantes han tendido ocasiones reales, de las que hayan probado, en este caso, a Andrés. De Aouate, no hay noticias. Sin embargo, el balón parado y los despistes defensivos han maquillado numéricamente un partido pobre de fútbol.
Y lo que Mendilibar da, el propio Mendilibar lo quita. Tras el 0-1 del Mallorca, el cambio táctico del vasco ha sido valiente, no sé hasta que punto acertado porque el juego tampoco ha mejorado especialmente, pero le ha salido bien. La salida de Raitala, la entrada de Nekounam y la posición de Lamah como lateral han puesto al equipo con ventaja tras dos meritorias acciones de Raúl García y dos errores del Mallorca.
Cuando lo más difícil estaba hecho, Nadal ha visto que el riesgo de Lamah como lateral era obvio y ha metido a Alfaro en la derecha. Era el momento de guardar la ropa, meter un lateral en la izquierda y amarrar una victoria tras varios empates. Pero no. La valentía de Mendi se ha convertido en inconsciencia y su falta de decisión ha costado un penalty tonto cometido por el belga.
Además, se demuestra que el equipo depende ofensivamente de manera enfermiza de Cejudo y Lamah. Si las bandas no funcionan, cortocircuito. La pareja Nino-Sola ya no funciona y el equipo necesita otra cosa, al menos en casa y ante rivales como el Mallorca. No perdemos, y eso es bueno, pero no ganamos y eso puede empezar a ser peligroso ante oponentes directos como el de hoy.